30 octubre 2012

Acebuchinas, olivas y aceitunas de Málaga.











Aunque en la red existen teorías peregrinas sobre el origen del cultivar del olivo o aceituno (Olea europaea), como el de ser un híbrido de tres especies de olea. Para el que suscribe, el olivo se origina a partir del acebuche (Olea europaea var. sylvestris), lo que estaría en discusión sería el lugar de su aparición, si en el Medio Oriente, en el Mediterráneo occidental o en ambos.
Según trabajos recientes de Bervillé et atl. Origine et domestication de l´oliver. 2001. El olivo bien pudo aparecer en el occidente, independientemente de su cultivo oriental.
Lo que está comprobado,  es que hace 12.000 años, en la Cueva de Nerja (Málaga), se aprovechaban las acebuchinas, y en numerosos lugares Neolíticos andaluces: Zuheros (Córdoba), Guadalteba (Málaga), Garcel (Almería), etc. (5.000 a C.) aparecen los huesos del fruto del acebuche. No nos puede extrañar, que en tantos años, haya existido tiempo de mejorar el rendimiento del acebuche, al iniciarse su cultivo con la agricultura neolítica.
Ocurre lo mismo con el trigo y la cebada, que al ser tan numerosos los lugares Neolíticos de la península donde se documenta su cultivo, se pone en duda el origen foráneo  de su domesticación.
Si es cierto, que la expansión del cultivo del olivo fuera del piso Termomediterráneo, donde el acebuche es endémico, se hace en época romana. Y toda la exportación a Roma se realiza desde las orillas del Betis: Itálica, Astigi (Écija), Córdoba, y no desde la costa mediterránea, como demuestran las estampillas de las ánforas del monte Testaccio (monte de los Tiestos) en las afueras de Roma.
Es  curioso destacar las etimologías de oliva y aceituna.
Oliva y óleo viene de raíz greco latina -oliva-.
Aceituna y aceite proceden de la raíz hebrea -zait- y árabe –az zait-. No es de extrañar que la Iglesia utilice los santos óleos y no el bendito aceite.
Esto nos subraya el origen mestizo del castellano, el único idioma latino que  utiliza el derivado de az- zait para el jugo de la oliva. Lo mismo que en Granada se recolecta la alhucema y no el espliego, o conocemos el Patio de los Arrayanes y no el del Mirto, aunque el arrayán sea el Myrtus communis,  y tantos y tantos sinónimos de uso cotidiano que tienen orígenes distintos.
Termino con “almazara”, en vez de “molino de aceite”. No es cierto que se muela el aceite, más bien, se muelen  las aceitunas.

 Olivar en Villanueva del Rosario (Málaga). 27/10/ 2012.
Acebuchinas  neolíticas (4100 años). Museo de la Prehistoria del Guadalteba (Málaga).

24 octubre 2012

Lille, recuerdos.



Ya conocen los amigos del blog, que este septiembre hemos viajado a Lille (Francia) y como siempre encantado de pasear por sus calles y plazas.
Una ciudad a escala humana, donde el peatón siempre tiene razón y aunque circulen los vehículos por el centro (semipeatonal), lo hacen sin molestar a los viandantes.  Te ceden el paso al menor indicio, las personas tienen prioridad absoluta y pueden caminar sin agobio por la presencia de los coches.
Subo algunas fotos de mi archivo: la Vieja Bolsa, edificada en 1652, bajo el reinado de Felipe lV, sí, de España, no en vano desde Carlos l, como parte del condado de Flandes, perteneció a la corona española, con el nombre de Lila. En su fachada norte destaca el escudo de España entre los leones de Lille; muestro el escudo de la fachada sur, que acaban de limpiar.
Escenas de la vida en sus plazas:  la Gran Plaza y la recoleta plaza de la Cebolla. 











Algunos detalles del gran parque de la Ciudadela y una toma del  palacio de la Escuela de Artes y Oficios, que me ha llamado la atención por lo que supone de reconocimiento a la enseñanza pública.

20 octubre 2012

Faros y farolas.









 

Aunque ya no existan fareros ni fareras, de esas que estaban meses mirando únicamente el cielo y la mar, los faros siguen teniendo el encanto de su soledad y somos muchos los que seguimos atraídos por ellos.
En esta pequeña selección de faros y farolas, porque también existen farolas, es decir hembras de los faros,   muestro el de Cabo de Gata (Almería) mirando al mar de Alborán; el del Rompido (Huelva) con su farola, esperando que llegue la noche; la Farola de Málaga, al pie de la Alcazaba, que queda pequeña ante los barcos de pasajeros de hoy; el faro de la Isla de Mouro en la bahía de Santander, saludando las banderolas de los barcos que surcan sus aguas, y el de Cabo Mayor con sus 29 millas de alcance en el haz de luz.
Mis historias de faros siempre son de lejos, de cuando nadando en las playas de Nerja, salíamos mar adentro hasta dar vista al faro. Era el faro de Torrox, que no era visible desde la playa, pero si desde la mar. Cuando lo avistaban, miope y sin gafas, me daba por enterado y nos dábamos media vuelta a buscar refugio en la arena del Salón o de Calahonda. En aquella época no existían las boyas que delimitasen la zona de baños y toda la mar era nuestra.

17 octubre 2012

Minas de Río Tinto, Huelva













El Consejo de Gobierno ha acordado este martes (16 de octubre, 2012) inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la categoría de Zona Patrimonial, la Cuenca Minera de Riotinto-Nerva, uno de los principales enclaves históricos de la minería europea y de los inicios de la Revolución Industrial en España.
El nuevo enclave protegido, con una superficie total de 3.612 hectáreas, reúne bienes arqueológicos, arquitectónicos, industriales, naturales y culturales que ponen de manifiesto la huella dejada en el paisaje por la actividad extractiva a lo largo de la historia y, especialmente, a partir de la presencia británica en el siglo XIX
Explotada desde hace 5.000 años, la zona ofrece uno de los panoramas más completos para conocer la evolución de las técnicas extractivas y metalúrgicas en Europa. Los primeros vestigios se remontan al periodo Calcolítico (dolmen de La Lancha) y a la Edad del Bronce (yacimientos de Tres Águilas y La Parrita), aunque es en época romana cuando se inicia la explotación masiva y Riotinto se convierte en uno de los distritos mineros más importantes del mundo antiguo. Testimonios de ello son las galerías que aún se conservan en Corta Dehesa, Corta Salomón o Peña de Hierro.
No obstante, el actual paisaje de la Cuenca comenzó a configurarse en 1873, cuando la empresa británica ‘Rio Tinto Company Limited’ (RTCL) adquirió las minas al Estado español e implantó sofisticados sistemas de extracción a cielo abierto, a la vez que ejercía un rígido control social sobre la comarca. El consiguiente cambio cultural incidió en las relaciones laborales y sociales hasta el punto de determinar los primeros hitos de la organización sindical de los obreros en Andalucía”.
http://huelvaya.es/2012/10/16/el-gobierno-andaluz-protege-como-zona-patrimonial-la-cuenca-minera-de-riotinto-nerva/
Texto recogido de: HuelvaYa.es, periódico digital de Huelva, del 17 de octubre, 2012.
Fotografía: Miguel Bueno

14 octubre 2012

Río Tinto, Huelva












El Tinto nace en la sierra de Padre Caro (Huelva), muy cerca de la corta a cielo abierto de Mina de Hierro en Nerva y de Corta  Atalaya (Rio Tinto), el mayor yacimiento minero  a cielo abierto de Europa, donde se explotaron hasta 1986 las piritas cupríferas.
Las aguas tienen un pH entre 1,7 y 2,5 (muy ácido) con alto contenido en metales pesados sobretodo hierro, además de cobre, cadmio, manganeso, etc.
El color característico que la da nombre, se debe a las sales ferruginosas disueltas y los microorganismos que viven en ellas, únicamente procariotas (bacterias) y eucariotas (hongos y algas) microscópicas adaptadas a su ambiente.
Las orillas carecen de vegetación de ribera por las condiciones extremas de las aguas, aunque la zona es rica en especies endémicas, entre las más destacables el brezo de las minas         (Erica andevalensis).
En el año 2001 la NASA, con el proyecto SKORKEL, estudió su hábitat por la posible similitud con el ambiente de Marte y la hipotética vida en dicho planeta.
Después de recorrer casi 100 Km. por la provincia, desemboca en la ría de Huelva junto al río Odiel.