08 octubre 2012
04 octubre 2012
Budapest, detalles.
Detalles del kiosco de flores con cestas de frutas tan
llamativas, que apetece descansar un poco de la ruta prevista y probarlas.
La corona de San Esteban en
mitad del puente, claro de mármol para evitar tentaciones. Mirando de reojo al
parlamento republicano. Creo que por eso se tambalea la cruz y no como dicen
algunos, que se inclinó en el original al guardarla en el cofre.
La gran actriz mirando el
nuevo Teatro Nacional por el que tanto luchó.
Los pensamientos dando color
a los jardines ya de otoño.
El soldado medieval
deslumbrado por la farola.
El autobús navegando por el
Danubio después de realizar su recorrido por tierra.
El guarda de la porra,
imponente con su bartola, esperando que se oculte el sol para ir a casa.
La señora, ajena a la belleza
tras su espalda, pendiente de su negocio de chucherías para los turistas.
El rey San Esteban cabalgando
desde el año 1000, en que fue coronado como primer rey de los húngaros,
manteniendo firme el cetro y la corona a pesar de los siglos transcurridos.
.
03 octubre 2012
Budapest clásico
Para no desencantar a los enamorados del clásico Budapest, subo una breve reseña de lo más conocido de la capital: Su parlamento, sus puentes, el antiguo palacio real, su Academia y algún museo en homenaje al neoclasicismo tan abundante en esta bellísima ciudad.
El emplazamiento de Buda en
la colina, y Pest en la llanura, mirándose una a otra a través del Danubio,
tiene tal encanto, que muy pocos pueden quedar inmunes ante tanta belleza.
No he subido ninguna toma de
sus balnearios. Con 125 fuentes termales y dos docenas de balnearios, otomanos,
barrocos, neoclásicos… es una pena no
haber llevado la máquina a ninguno de ellos. Si he de recomendar que se haga un
hueco en la estancia y se disfrute de los baños. Nosotros estuvimos toda una
tarde en el agua, en las enormes
piscinas al aire libre a 32 grados y
bien nos mereció la pena. Pena de ver la puesta de sol desde el agua y pensar
que no nos quedaba tiempo para volver otro día.
01 octubre 2012
Budapest moderno.
Quiero dedicar esta entrada a
mi hijo Enrique que lucha por ejercer su profesión de arquitecto.
Acaba de decirme que hace 20 años
estuvo en Budapest y no tuvo oportunidad
ni ocasión de ver los edificios de arquitectura contemporánea, que han
recuperado la antigua zona industrial y de aduanas en la orilla de Pest al
Danubio. Hace 20 años quizás soñase con ser arquitecto, pero estaba lejos de
conseguirlo. Hoy seguro que tiene una mirada de experto para los edificios que
subo al blog.
A mi, profano en la materia,
me ha llamado la atención el zigurat delante del Teatro Nacional, inaugurado en
2002. Quizás los húngaros modernos tienen el mismo sueño de los sumerios, en la
antigua Mesopotamia, de acercar el cielo a la tierra y que mejor lugar para
elevar el espíritu que hacerlo junto al Palacio de las Artes y el Teatro
Nacional.
Otro edificio a destacar es
el CET de Budapest (2006), gran centro comercial y de ocio. En este caso la arquitectura integra los
edificios antiguos (naves de aduanas) en una nueva edificación, que como una
gran ballena los hubiese engullidos, pero igual que a Jonás, sin alterarlos no
dañarlos.
No deseo acabar sin hacer
mención a que todos los edificios tienen
una fachada vegetal, con árboles distintos para cada construcción. El toque
verde al pie de cada uno, humaniza la
arquitectura y la hace más cercana.
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