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...Baelo
es un puerto donde generalmente se embarca hasta Tingis, en Mauritania. También es un emporio que tiene fábricas de salazones...
Estrabón (año 18 d.C)
La
ciudad nace a finales del siglo II a. C.
sobre un asentamiento fenicio-púnico más antiguo (Bailo, Baelokun), y su
existencia está muy relacionada con el comercio con el norte de África (era el principal puerto marítimo que enlazaba con la ciudad de Tánger en Marruecos). Es posible que Baelo Claudia tuviera
algunas funciones de centro administrativo, pero la pesca,
la industria de salazón y el garum
(una salsa derivada del mismo) fueron las principales fuentes de riqueza. El emperador romano Claudio le concedió el rango de municipium (municipio romano).
La
vida de estas poblaciones alcanzó pleno esplendor entre los siglos I a. C. y II d. C., iniciándose su decadencia a
partir de segunda mitad del siglo II, cuando un gran maremoto arrasó gran parte de la ciudad. A sus
desastrosos efectos se sumaron la crisis del siglo III y
las incursiones de hordas de piratas, fundamentalmente mauritanos y germanos. Aunque
experimentó un ligero rebrote en el siglo III, la ciudad fue abandonada
definitivamente en el siglo VII.
Era
esta una ciudad portuaria dedicada principalmente a la pesca y a la salazón de
atunes, así como a la producción de "garum". Estas actividades tenían
lugar durante los meses de verano y atraían a la ciudad a numerosos
trabajadores temporeros, hecho que determina en parte las características de
algunos de sus edificios.
Desde
finales del siglo I d.C. su prosperidad viene paulatinamente a menos
coincidiendo con la crisis en la producción de sus fábricas, las invasiones del
Norte de África (siglo II d.C.), los saqueos de las hordas germánicas (siglo
III d.C.) y sobre todo, un movimiento sísmico que arruina los edificios
levantados durante la época imperial; factor que acelera el proceso de abandono
que ya venía sufriendo la ciudad, y a pesar de lo cual sus relaciones
comerciales logran mantenerse hasta el siglo V d.C.
Texto recopilado de Wikipedia, fotografías de Miguel Bueno.



