11 noviembre 2013

Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Huelva

 


Declarado Parque Natural por la Junta de Andalucía en 1989, se localiza en el norte de la provincia de Huelva y forma parte de la Reserva de la Biosfera Dehesas de Sierra Morena.

De alta pluviosidad y clima suave, destaca por su extensa masa forestal, de alcornoques (Quercus suber), castaños (Castanea sativa), encinas (Quercus ilex), melojo (Quercus pyrenaica), quejigo (Quercus faginea), con madroños (Arbutus unedo) y matorral de jaras y helechos. En los bosques de riberas: sauces, chopos, fresnos y alisos. En los huertos: cerezos, nogales, manzanos, perales y caquis que dan color al otoño en las zonas donde predomina el alcornoque. En los castañares, ellos se bastan para adornar de amarillo y rojo el mes de noviembre.



Entre los mamíferos: el meloncillo, la gineta y la nutria, aunque nosotros veremos por doquier el cerdo ibérico o “pata negra” que ha dado fama mundial a la zona con los conocidos jamones de Jabugo y cuya carne podremos degustar en sus versiones de solomillo, presa, carrillera etc. en cualquier restaurante de la zona.



En otoño el Parque es el paraíso de los seteros desde la tana, huevo de rey o yema (Amanita caesarea), a la galamperna o gallipierno (Macrolepiota procera), los rebozuelos o cantarelos (Cantharellus cibarius) o los  diferentes boletos - tentullo (Boletus edulis) - tan sabrosos, que también podemos degustar en los bares y comedores de la zona, si no nos hemos molestado en agacharnos para recogerlas en el campo.


Nosotros en esta ocasión hemos paseado entre Navahermosa y Valdelarco por un alcornocal  con algunos castaños y madroños en sotobosque de jaras, donde hemos recolectado rebozuelos, boletos y tanas como  la muestra de la fotografía; para los “huevo de rey” primeros de noviembre es aún plena temporada.


Valdelarco, una población de 254 habitantes (2010) ha sido declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico en 2004, y bien merece terminar el paseo entre sus calles.



















25 octubre 2013

Jardín Vauban, Lille. Francia




Creado por el arquitecto paisajista Jean-Pierre Bauillet-Deschamps en 1863, tiene 3, 5 hectáreas en estilo romántico inglés con espectacular arboleda y grandes espacios de césped entre dos arroyos, que después de nacer en una cueva, recorren el jardín y lo animan con sus ánades reales y sus pollas de agua.

Entre los árboles podemos destacar las enormes hayas (Fagus sylvatica var. péndula); los llamativos tuliperos de Virginia (Liriodendron tulipifera) con su color amarillento a principios de otoño; los numerosos castaños de Indias (Aesculum hippocastanum); grandes cedros (Cedrus ssp.); los tejos (Taxus baccata); castaños (Castanea sativa); magnolios de hoja caduca (Magnolia soulangeana); sauce llorón (Salix babilónica), etc.

No es el caso de hacer un listado de los cuatrocientos árboles que embellecen el parque, que al estar situado junto a la Ciudadela, se prolonga en caminos, canales y grandes espacios libres que lo convierten en el mejor espacio verde de Lille, donde se pueden ver a numerosos corredores y ciclistas haciendo deporte entre sus caminos, bordeados de plátanos de sombra (Platanus hispanica) junto a los canales de agua.















21 octubre 2013

Bruselas. Un día.


 

Inicias la mañana con la visita organizada por la fundación Arau (www.arau.org) para conocer el Art Nouveau (Modernismo en España) de la ciudad de Bruselas, patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Descubres a Victor Horta (1861-1947) y quedas emocionado con su obra. Después de tres horas inolvidables, acabas en el hôtel Hannon, construido entre 1903-1904 por Jules Brunfaut para su amigo Édouard Hannon, ingeniero de la compañía Solvay.
Te dedicas a callejear por los alrededores de la Gran Plaza, disfrutas de la música y del ambiente multirracial de los amantes del jazz.
A la hora de almorzar, lo haces con unos mejillones a la marinera, y los reposas en la Gran Plaza, tomando cuidado de no salir en las fotos de la gran cantidad de aficionados que quieren llevarse la plaza en el bolsillo.
Por la tarde, vas a disfrutar los colores del otoño en el bosque que rodea al Atomiun y esperas bajo el gran átomo a que se ilumine a la caída del sol, para hacer la última fotografía.














11 octubre 2013

San Vicente de la Barquera. Cantabria












San Vicente de la Barquera es un municipio de la comarca costera occidental de Cantabria (España). Limita con el mar Cantábrico y los municipios de Valdáliga, Herrerías y Val de San Vicente. Su capital, la villa de San Vicente de la Barquera, se encuentra muy ligada al mar como demuestran todas sus tradiciones, costumbres y sus fiestas más populares. El turismo es su principal actividad debido a la gran belleza natural y patrimonial con la que cuenta la zona. El 80% del término municipal pertenece al Parque Natural de Oyambre y goza de una especial protección regulada por la comunidad autónoma de Cantabria como consecuencia de su extraordinario valor paisajístico y ecológico.
Tiene una población de 4532 habitantes1 repartidos entre sus 9 localidades.
En la Alta Edad Media, este territorio fue repoblado por Alfonso I a mediados del siglo VIII. Se alzó entonces el castillo, y alrededor de él fue creciendo la villa. El periodo de auge económico de San Vicente se desarrolla a partir de 1210, cuando Alfonso VIII les otorga fuero. Ello fue posible gracias al comercio marítimo y los derechos de pesca. De 1330 datan las primeras normas de la cofradía de marineros. No obstante, a mediados del siglo XV entra en decadencia, por una serie de incendios y pestes. En el siglo XVI, el futuro rey Carlos I de España y V de Alemania visitó la villa cuando iba de camino a la meseta, para ser nombrado monarca. Con motivo de su visita se preparó una corrida de toros. Allí enfermó y tuvo que pasar la noche en el convento de San Luis.

 Fuente: Wikipedia.
 Fotografia. Miguel Bueno

02 octubre 2013

Leve espuma





Qué descanso


ver venir las olas

 
comprobar que todo es nada.


Como el agua se resuelve


en leve espuma


los días se suceden


en soles y recuerdos.


Sueños felices


al porvenir abierto


de años venideros


en tierras de Pacanda.


Miguel Bueno