Al caer la tarde en el Balcón de Europa, sobre el mar, al pie de la montaña, la luz va cambiando los perfiles de sierra Almijara. El tajo el Sol hace honor a su nombre, y tras el Almendrón es el último en despedir los rayos del sol cuando el reino de las sombras ya domina sobre la cumbre de la Cuesta del Cielo. El paseo casi sin saberlo se ilumina y el campanario quiere asomarse a mirar entre las ramas de la centenaria araucaria.
La gente pasea al ritmo cansino de la tarde, algunos llegan hasta la barandilla del Balcón para mirar como rompen las olas en el acantilado y otros vuelven su mirada hacia las cumbres siguiendo el juego de sombras en la sierra. La noche en estos días de primavera se hace rogar y en esta semana, además, ha de luchar con la luz de la luna que sale triunfante sobre el cerro Las Puertas. Como sabéis, en Semana Santa se festeja la primera luna llena de primavera.


