15 junio 2012

A la orilla del mar. Llanes











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En todo Llanes se puede hacer la ruta costera por sendas y veredas; sendas muy bien acondicionadas y veredas abiertas al paso por pescadores y visitantes.
Es imposible, en una entrada al blog, presentar tanta belleza como  atesora la costa llanisca. He querido mostrar detalles de tres rincones: la senda de Poo a San Martín, la península del Borizo, y la Canalona.
La costa acantilada, en las calizas de la formación Picos de Europa, ofrece un relieve  cárstico  impresionante, con infinidad de calas, ensenadas, puntas, castros (pequeños islotes) y playas de ensueño, sin mencionar los bufones, (http://miguelbueno.blogspot.com.es/2012/03/bufones-de-llanes.html ) que ya hemos conocido en este blog.
Si la mar en momentos de galerna es todo un espectáculo, cuando está en calma, su belleza tranquila es un reposo para el caminante. Animo a los visitantes de Llanes, a por lo menos dar un corto paseo por la senda costera, esta abierta a todas las edades y seguro que les deja un buen sabor.

08 junio 2012

Lagos de Covadonga. Asturias.







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A principios de primavera, hice una entrada al blog   sobre los lagos de Covadonga, (http://miguelbueno.blogspot.com.es/2012/03/ de la costa a los Picos de Europa), cuando las últimas nieves dejaban su manto blanco. Hoy, casi a finales de ella, la nieve sólo cubre las cumbres, y las praderías de los lagos quedan libre para el pastoreo del ganado.
Aunque es difícil seleccionar las tomas de lugares tan fotografiados, he querido montar unas cuantas para que los amigos del blog tengan las dos visiones de los lagos y su entorno.
Además, he dejado constancia, de que en esta ocasión, hemos subido con mi amigo del alma, Juanmi, compañero de tantas rutas por cumbres y tajos en nuestra querida sierra Almijara.

03 junio 2012

Andando caminos de Pacanda











Hoy hemos dado un paseo en tierras de Pacanda, por la ribera del Calabres, entre prados recién segados, y otros tapizados por las flores amarillas del Taraxacum officinale (diente de león o meacamas),  que como podéis deducir, tiene un gran poder diurético y no llegamos a probar para poder dormir tranquilos.
Del diente de león, comestible, se pueden consumir sus hojas o sus flores, en infinidad de recetas: tanto crudo, en ensaladas, como rebozados o en infusiones. Siempre me dijeron que tienen más vitamina e hierro que las espinacas, pero como los encuentro algo amargos nunca llegué a cocinarlos.
Al levantar la vista de las flores, destaca a lo lejos la mole del Benzúa , con las cumbres gemelas de Rales, que dan un matiz oriental a todo el paisaje.
Hace años subíamos al Benzúa, con ocasión de la fiesta grande de Los Carriles, cuando se organizaba su ascenso, en una competición que siempre ganaba el guarda de los Picos de Europa, acostumbrado a trepar por esos riscos. A lo más que llegó nuestra pandilla, fue al puesto de juez de cumbre, que ejerció con gran maestría nuestro amigo Delfín.
He querido subir la foto del carbonero, para compartir con vosotros los desvelos de mis días. Tengo dos nidos ocupados por sendas parejas de pájaros carboneros y no sé muy bien a quien de las dos dedicar mi atención para olvidar a la prima de Rajoy.

28 mayo 2012

Ribadesella, Asturias










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El río Sella trae aromas de montaña, de allá donde nace, entre peñas y hayas, en lo más fiero de los Picos de Europa, pero antes de llegar al mar, se remansa y rodea suavemente al pueblo,  pidiendo permiso para dejar el agua en el Cantábrico. Ribadesella se hace remisa, y ruega deje su belleza al pie de la villa, para que paseantes y pescadores queden extasiados al ver el sol poniente sobre Tereñes, y los remeros puedan preparar sus piraguas para competir el primer sábado de agosto, con los atletas de medio mundo, en el descenso desde Arriondas a Ribadesella.

17 mayo 2012

Manzanos en flor, Pacanda. Asturias.









Hace años dejé escrito que  “la belleza hay que conquistarla”, pero estos días en Pacanda es muy fácil alcanzarla. Las pomaradas florecen por doquier y cuesta decidir  qué prado está en su máximo esplendor.
Las flores blancas y tan numerosas en el mismo árbol  nos traen recuerdos de otras  arboledas floridas: los almendros de Málaga en enero, los cerezos extremeños en primavera,  los rododendros en flor de los canutos en la sierra del Aljibe o las ceibas en noviembre. No vale comparar y menos tener que elegir dónde está la arboleda más bella, hoy me quedo con los manzanos de Pacanda,  humildes, sencillos y tan bellos.

14 mayo 2012

A Málaga.



Desde Pacanda quiero hacer un homenaje  a mi otra tierra malagueña, subiendo las últimas fotografías que hice en el puerto renovado de Málaga.






Dimos un paseo, con nuestra querida amiga Luisa, en el barquito que recorre la bahía. No tuvimos suerte y no nos acompañaron los delfines que el día anterior surcaron las aguas a proa del barco, pero la vista de la ciudad, la alcazaba y el castillo de Gibralfaro bien mereció la singladura.

12 mayo 2012

Limonium malacitanum (siempreviva), Nerja.







A la orilla del mar y al pie de sierra Almijara, florece la siempreviva malagueña, el Limonium malacitanum que vive exclusivamente en la franja costera entre Torremolinos (Málaga) y la Punta de la Mona (Granada). Hace años lo descubrimos en los acantilados de Nerja y temíamos que con la urbanización del paseo marítimo llegase a desaparecer. Esta primavera nos hemos llevado una gran alegría al comprobar que  aún vive tomando el sol junto al mar. El Limonium malacitanum es un endemismo tan limitado a la zona costera entre Málaga y Granada que es de obligada necesidad su conservación.
Bien pudiese ser el emblema de la Costa del Sol por su belleza y exclusividad.
Si hoy lo traemos a Piedra, es para llamar la atención de la necesidad de ampliar su propagación a otros enclaves de la costa malagueña.


11 mayo 2012

Mini: nostalgia, ciudad, perro, invisible, final.






 

Algo más que un amor de verano.

Quedó en silencio, añoraba el murmullo de sus labios, aquellos labios que le hicieron vibrar, al despedirse en el umbral de la puerta, casi invisibles los dos, a la luz mortecina de la tarde.  
Era final de algo, aún no tenía nostalgia de la ciudad perdida, pero sentía un dolor, como de perro apaleado, al comprobar cuan dura era la soledad.

Piedra