Este mes de marzo, entre nevada y nevada en todas
las montañas que rodean a Pacanda, las
camelias, magnolios. ciruelos, narcisos
, sauces etc han seguido su ritmo y comenzaron a dar color a campos y jardines.
Una primavera adelantada al
calendario, dando una tregua a los rigores del invierno que no quiere morir
para dar paso a nueva vida.
Los primeros en dar sus flores
han sido narcisos, lirios, camelias y
magnolios que desde finales de febrero ya adornaban el jardín. Después comenzaron
los ciruelos, melocotoneros y sauces de
los campos, aún faltan la floración de los manzanos para que Pacanda alcance
todo su esplendor .
El ave del paraíso está a
punto de florecer, la cuido como un tesoro. Estos días de nevadas tan cercanas,
aunque no ha llegado a escarchar sobre ella, le pongo el abrigo nocturno para
protegerla del frío de la madrugada. Espero que muy pronto abra las cinco
promesas de flor que tiene.


