10 mayo 2014

Ribadesella, mayo 2014.













Son varias las entradas de Ribadesella que he subido al blog,  pero  la luz de ayer tarde era tan particular, que he querido añadir una selección  de las tomas que hice un poco antes de esconderse el sol.
Espero que  guste a los fieles al  blog. En todo caso, si os pido comentarios para seguir mejorando mis aportaciones.
Un fuerte abrazo y un montón de expresiones.

01 mayo 2014

Bahía de Málaga.


Hoy nos hicimos a la mar. En un pequeño catamarán recorrimos la bahía de Málaga. El día amaneció con taró, pero aunque quedó un poco de bruma, fue despejando y la singladura se hizo sin ningún problema.
La mar era calma y los barcos al pairo en la bahía, parecían estar tan anclados  al fondo, que no se movían, lo que nos permitió fotografiarlos a gusto.

Poco  a poco iré subiendo al blog el trabajo de esta mañana. Los pequeños veleros competían con los transatlánticos al surcar las aguas y se hace difícil seleccionar las tomas, pero espero que no desentonen en un blog, que comenzó siendo serreño para ir tomando cuerpo con la belleza de tantos rincones de estas tierras, desde Nerja a Pacanda, desde Almijara en el sur a los Picos de Europa al norte.











28 abril 2014

Altea y Villajoyosa. Alicante





Dos  colinas muy semejantes a la orilla del mar en la Marina Baja de Alicante, pobladas desde la edad del Bronce, para ser íberas, romanas, árabes, cristianas y de los turistas.

En el caso de Villajoyosa cristiana desde 1300 y Altea desde 1244.

Dos colinas muy parecidas, la misma luz, el mismo mar Mediterráneo, pero dos pueblos muy distintos:

Altea semeja un poblado andaluz  transportado al Levante por su blancura de cal. Villajoyosa una explosión de color, como si el arco iris se hubiese quedado a vivir en esta costa luminosa.

Por lo demás, abandonando el casco antiguo, tan parecidas en sus apartamentos turísticos, que no sabríamos diferenciar una de otra.

En ambos casos, bien merecen un paseo por las callejuelas del poblado primitivo, para ir oteando la mar entre las casas, e imaginar que no siempre se vivió de los turistas.













06 abril 2014

Alicante, luz mediterránea.




El mar, la mar. Tan diversa, que incluso a veces se da la vuelta.

Si en Nerja siempre está de cara y en Pacanda le tengo de espaldas, en Alicante está de lado, pero siempre tan bello, que aunque se vea de reojo, no tienes más remedio que mirarle cara a cara y quedar extasiado con su belleza cambiante.


Hoy he querido recoger algunas tomas de mi reciente paseo por la costa alicantina. De lejos, incluso los rascacielos de Benidorm muestran su belleza insólita, como si una gran ciudad de allende los mares se hubiese trasladado a la orilla de nuestro Mediterráneo. 


Pero la luz no engaña y la estela de los veleros nos recuerda que estamos en el Mediterráneo, podemos quedar tranquilo, no es un mal sueño, son cosas del destino, lo que algunos llaman “destino turístico” que ha cambiado tantos perfiles de la costa y que muchos luchamos por conservar en algunos enclaves, aunque sean de “reservas de indios”.