Después de tantos años,
tantos soles y tantas lluvias, nos puede seguir sorprendiendo la belleza
de los rincones asturianos.
Ayer, 15 de mayo, fue la parte oriental del concejo de
Amieva, entre el Ponga y el Sella, plagado de lugares verdaderos museos, aún
vivos, en un entorno tan espectacular que ninguna imagen puede dar fe de ello.
En esta entrada nos aproximamos a Cirieño, lugar con 64
habitantes (2008), 27 mujeres y 37 hombres. A 300 m. de altitud, colgado en la
vega de Sebarga, frente al picu Pierzu, al pie de crestones calizos, rodeado de
bosques y prados de boca donde pacen vacas Casinas. No vimos ninguna oveja y
todos los vecinos con quien hablamos se quejaban de los daños que ocasiona el
lobo, que va a dejar desiertos estos lugares, al no poder luchar contra ellos.
Para mi, la causa no es solo la presencia del lobo,
podríamos hablar del pago que reciben por la leche o por la carne de sus
animales. Si ya no vemos ninguna vaca lechera, puede ocurrir lo mismo con las
de carne, cuya subvención tiene fecha de caducidad.
