09 marzo 2011

L´Acebal. Llanes rural









A dos leguas de Pacanda, entre quiebras y barrancas está la aldea L´Acebal, pequeña y recoleta, unas cuantas viviendas con sus cuadras de piedra, como manda la costumbre ancestral aún no escrita, y varios hórreos que siguen siendo utilizados para guardar las patatas o el maíz, además de dar cobijo a la leña o poder montar el tendedero al abrigo del orvallo.
Tiene vida propia, aunque con sabor a reliquia, a tiempos que siempre fueron y hoy son difíciles de encontrar.
La cuadra cierra la puerta con el viejo somier, como tantas puertas que quieren cerrar los campos. Es difícil recordar en que época les dio a todos por renovar la cama, quizás cuando se dejó de oír por los pueblos el pregón: “ se estiran somieres y se arreglan paraguas” no tuviesen más remedio que dedicarlos a portillas. Un detalle, en el quicio de la puerta cuelga el paño para limpiar las manos antes de mecer, y la escala justa para alcanzar la yerba si la escarcha deja el prado impracticable.
La higuera, aún en invierno, sirve de florero para colgar los claveles del aire, que como todo el mundo sabe, viven del aire, con dejarlos al sol y la lluvia, es suficiente para que florezcan cada primavera.
El viejo muro se aprovecha como soporte, para que en todo tipo de tiestos se críen las más diversas plantas. Hoy, cerca de finales de invierno están las crasas en plena floración, dentro de unos días será un jardín en miniatura.
El gallo pasea su llamativo plumero entre los los acebos y los hórreos, seguido de cerca por las gallinas, que no le pierden ojo no vaya a cambiar de gallinero.
Como es obligado en cualquier prado que se precie, los del L´Acebal tienen su bañera, que cambió su uso por el de dar de beber a los sedientas vacas. Ya sabréis, a estas alturas, que a alguien se le ocurrió llevar la bañera al campo y en poco tiempo todos los vecinos del concejo hicieron lo mismo.
Sólo me falta recomendar un paseo por L´Acebal al sol de la mañana, con el Benzúa de telón de fondo y si os animáis podéis subir a su cumbre, para disfrutar simultanemente de las vistas de la costa llanisca y los Picos de Europa.

08 marzo 2011

Llanes marinera.








Con el permiso de Joaquín Fernández, artista del blog http://www.pepenin.dellanes.es/, traigo el tema de Llanes marinera a esta casa.
Después de dragar el puerto, por fin la mar entra plena al corazón de Llanes. Aún le quedan flecos a la obra, pero Llanes ya puede mirarse en la mar y comprobar que su belleza permanece intacta.
El puerto pesquero sigue con su ajetreo al caer el sol. La Bramadoria después de dejar su carga en la lonja, queda en silencio mientras observa a sus compañeras descargar las caballas. Hoy la mar fue generosa y los barcos llegaron repletos a puerto.
El faro vigila alerta que la faena transcurra en calma, cuando salga la luna querrá darle envidia y mostrará a los marineros donde se encuentra tanta belleza.

06 marzo 2011

Primavera en Pacanda. Llanes





A primeros de marzo, se inicia el alborear de la primavera en Pacanda.
Los amentos de los sauces son los primeros en dar un toque de color a la desnudez del invierno en la orilla del arroyo.
Los piescos recortan la silueta de la montaña anunciando que ya se fueron las nieves, y los magnolios con su fuerza sacada del interior de la tierra, estallan en una inflorescencia tan llamativa como baldía, saben que su esplendor es efímero y al final no fuese nada, ni un fruto, ni una vana semilla que llevarse a la mesa.

01 marzo 2011

Desde tierra


Tuvo envidia de la nube y se elevó, se elevó, hasta tocarla.
El navío estaba mareado, como ebrio, de tantas velas en el ir y venir al socaire del viento, quería seguir su ritmo, sin advertir que era ya mayor para tanta travesura.
El paisano en tierra, no sabía donde mirar, si a la nube que cambiaba de forma en cosa de segundos, si a la vela que quería llegar a ella y giraba, giraba medio loca, unas veces sobre el agua, otras sobre la arena, o a los surfistas veloces como la brisa, galopando, más que corriendo sobre la superficie del mar.
Al fin, el paisano buscó el asiento en un banco, al sol de primavera, y se dejó llevar por el ritmo de las olas que alcanzaban sin fuerza la playa, mientras las velas seguían jugando con el barco.

28 febrero 2011

Homenaje a Mercedes



Mercedes Recalde: últimos textos en ALGO PARA CONTAR

Sencillo y bonito poema, Piedra, tu poesía nos permite descansar de tanto romanticismo que se lee habitualmente en la poesía. No es que tenga nada contra el romanticismo, pero ya habrán notado que soy tan romántica como una gallina, y hay autores que no escriben otra cosa.

Aquí hablamos de arquitectura o de lo que gusten, Piedra, es una página para charlar de lo que sea que queramos. Me encanta la antigüedad de las construcciones europeas, donde yo vivo nada tiene más de 120 años. Pero aunque no se pueda considerar antiguo, me gusta también todo lo del siglo 19, con su clasicismo, así que de eso disfruto por aquí. Qué trabajo se tomaban en adornar una ventana, lo mismo sucedía en el siglo 19, cualquier pared era una excusa para desplegar el arte. Ahora es solamente algo plano, liso y sin gracia.

Interesante filosofía de vida, muy buen texto, amigo Piedra.
Yo ya tampoco tengo prisa, si mi salud me dejara en paz, esa sería mi forma de vida. Sin prisa, sin preocupaciones, sólo viviendo el momento sin hacerse problemas por el futuro.

Yo tuve siempre la fantasía de volver a Mar del Plata, pero aunque no pueda ir la puedo evocar en mi mente como si estuviera ahí, si me concentro hasta puedo oler el mar, saborear los pescados que comíamos en el hotel y oír el rumor de las olas. Y Si huelo un protector solar o caracoles recogidos de una playa hace poco, cierro l os ojos y es como si estuviera ahí.

Recuerdo este texto porque me gustó especialmente, me da mucha paz, imagino que vivir allí debe haber sido un remanso de tranquilidad. Qué bueno que esté aún más bonito, generalmente sucede lo contrario y los lugares se arruinan, te habrá dado nostalgia volver ¿verdad? y te habrá traído recuerdos agradables.

Ahora que lo dices, Gladys, es cierto, el balcón no parece ser del mismo estilo que la ventana, se ve más reciente, tal vez lo agregaron después, pero a qué les quedó bonito!

Aquí estoy!!! Llegué!!!! Lleguéeeeeeeeeeeee!!!
Muchas gracias por el cuento, Gladys, está muy bueno, nunca me habían regalado un cuento para mi cumpleaños, es la primera vez, qué gusto!
Gracias por los cuarenta abrazos, Piedra, nunca tampoco me habían regalado abrazos, y menos cuarenta! jejeeje!
 
Me alegra mucho compartir con ustedes este cumpleaños que tiene mucho significado para mí. Ahora, a comer una tartita virtual, que no engorda ni sube el azúcar ni el colesterol (ahora los tres estamos viejecillo

Despedida de Piedra en ALGO PARA CONTAR

Se que subiste a la barca, seguro que la travesía será placentera, llevabas siglos esperando y entre los arreglos para el viaje siempre tenías un tiempo para alabar una fotografía, para animar con un comentario cualquier cosa que te enviaba.
Espero que te guste también la foto de hoy : va por ti.
Un montón de expresiones
Piedra

Os subo mi contribución al homenaje a Mercedes, con foto como pedía Enfero, espero que os animéis.

27 febrero 2011

Flores de pino




Con estos soles de febrero, el pino joven ha florecido, son flores pequeñas, unas moradas en el extremo de algunas ramas y otras amarillas por todo el árbol, que movidas por la brisa de la tarde esparcen una fina lluvia de oro y hacen el muro dorado.
Es el primer año que veo al pino florecer con ganas, lo planté en la esquina del jardín, hijo de un pino serrano, el único pino enano de sierra Almijara, que encontré por encima del tajo Perruchino y de cuyas piñas saqué piñones que me han dado pinos enanos y pinos normales.
En una entrada anterior cuento la historia del “Pinus halepensis vard. nana”. Hoy quería subir las fotos de las flores: la femenina es del pino enano (no supera los dos metros) y las masculinas del normal (más de 12 m.), los dos, hijos de la misma piña del enano de Almijara, plantados el mismo día.

23 febrero 2011

Va por ti, Momia


Se que subiste a la barca, seguro que la travesía será placentera, llevabas siglos esperando y entre los arreglos para el viaje siempre tenías un tiempo para alabar una fotografía, para animar con un comentario cualquier cosa que te enviaba.
Espero que te guste también la foto de hoy : va por ti.

Un montón de expresiones

Piedra

21 febrero 2011

Málaga marinera.









Mañana de febrero, sol y salitre.
El viento de poniente trae olor a marismo, de cuando las barcas marineras quedan varadas a la orilla de la mar, tras ofrecer el copo a los esforzados pescadores.
Llega de repente el color a jugar con el azul marino del agua, escondiendo a los monstruos que se levantan allá en el puerto.
El petrolero, ajeno al juego, espera paciente vaciar las bodegas, mientras las velas van y vienen a su alrededor.
Málaga, telón de fondo en la bahía, se levanta a mirar que ocurre hoy en la mar, ¿de dónde tanta belleza? Esas nubes, como una pincelada blanca para retocar el celeste del cielo; esa vela, que va y viene tras el perfil del horizonte; esa surfista incansable surcando las olas; esa barca, ajena ya al ajetreo del día; ese organillo, llegado de tierras tudescas a pasar el invierno al sol que más calienta,....y nosotros tomando el sol, ya de primavera.

19 febrero 2011

Málaga, febrero






Málaga disfrazada. Flores contrahechas, luces de carnaval cubriendo el cielo, bullicio de gente que van y vienen sin motivo ni destino, se dejan llevar al sol de la mañana, sin mirar las flores de tela ni las máscaras colgadas, son parte del decorado y saben hacer su papel.
Ya vendrá el otro carnaval y al son de las murgas, otra gente disfrazada de formas distintas, animarán la noche, festejando que se renueva la primavera en la tierra que nunca la perdió.

Málaga escondida. Azules casi celestes, granas casi rojos, balcones y cierros de silencio, hierro y madera trabajados. Málaga recuperada a la belleza tranquila, sin artificio ni florituras.

Málaga, el mismo día de febrero, con sol de primavera, en dos calles paralelas.

15 febrero 2011

Palacio del Partal



Eran cinco las damas
cinco y cinco los arcos
unos de piedra, otros de agua
cinco pórticos y la palmera.
Una torre,
en la torre una dama
la dama miró en la alberca
quedose tranquila
como el agua mansa
al ver su cara
linda como la Alhambra.

14 febrero 2011

Ventanas geminadas andaluzas







De mis recientes correrias por Andalucía quiero traer hoy al blog cuatro modelos de ajimez: ventana arqueada, dividida en el centro por una columna.
Quizás los ejemplos más antiguos conservados en nuestra tierra sean las ventanas geminadas de la Giralda sevillana, de época almohade en el siglo XII, aunque hoy aparecen en parte tapadas tras una balaustrada de mármol. Foto nº 1.
La más antigua en la Alhambra se encuentra encima de la puerta del Vino, edificada en el siglo XIII durante el reinado de Mohamed II. Foto nº 2.
En el palacio del Partal de Granada tenemos una bella ventana geminada datada entre 1302 y 1309 en el reinado nazarí de Mohamed III. Foto nº 3.
Y por último en Alhama de Granada en la fachada de la casa de la Inquisición aparece un extraordinario ajimez en estilo gótico flamígero del siglo XV. Foto nº4.

Tienen tal encanto estas ventanas para mi, que aunque no sea normal en este blog traer temas arquitectónicos, no me resisto a compartir las bellezas andaluzas. Por otro lado, hace un tiempo, incluso me atreví a componer un poema a las ventanas de Llanes.

11 febrero 2011

Esperanza en Egipto



Se abrieron las ventanas y el aire limpio de la sierra recorrió toda la estancia.

Me uno al clamor de lo mejor del pueblo egipcio en esta tarde de alegría, la lucha ha sido larga, la espera dolorosa, pero valió la pena.
El ansia de libertad de la juventud merece una oportunidad, ojalá consigan llevar a su pueblo: el pan, la cultura y la justicia que tanto necesitan.

Fotografía: Palacio del Partal, Granada. Miguel Bueno

06 febrero 2011

No tengo prisa



No tengo prisa, después de este sol vendrán otros soles, otros días a la recacha de la esquina donde el levante no apriete y no se resequen los espárragos ni los palmitos.

No tengo prisa, ya vendrá alguien que quiera hacer un potaje de hinojos, le diré que hay que darles un hervor antes de guisarlos, los hinojos silvestres son tan recios que hay que cambiarles el agua, como al jilguero, para que no canten en demasía.

No tengo prisa, este invierno la mimosa está llena de flores y si mi clientela ya tiene sus casas floridas, mañana traeré otras nuevas, y estas me las llevo a la capilla de la virgen del Carmen para que mi hijo, que pesca donde el moro, vuelva sano a casa.

No tengo prisa, los limones que no venda los conservo en serrín y me duran más que una travesía, fue lo que me enseñaron los marineros, que ya hacían los portugueses para rodear el Africa y llegar hasta Asia, sin enfermar. Dicen que Colón salió de esta tierra por que los limones le iban a llevar a descubrir un nuevo Mundo.

No tengo prisa, si vendo el laurel, mañana cortaré un buen ramo, ahora que se acerca el carnaval a muchos les da por coronarse de laureles y los vendo como si fueran rosquillas.

04 febrero 2011

Sillas sevillanas. Huelva



Rojas, verdes, azules más que celestes, las humildes sillas sevillanas de anea y pino se ponen a la venta en las calles de Huelva, para que alguien se enamore de ellas mirando sus flores tan bellas como las de la campiña.
Ya no se usarán para pelar la pava a la sombra de la parra, (hace tiempo que la pava se quedó sin plumas) pero si para descansar del ajetreo que traen los días.

03 febrero 2011

Huelva mutilada






El almirante Colón señalando con el dedo acusador al infausto alcalde de Almuñécar Sr. Benavides que nos regaló el “picudo rojo” para desgracia de nuestro paisaje.


El 30 de mayo del 2010 subí al blog una entrada sobre el “picudo rojo” con el pie que sigue :

Subo esta vista de Maro, para que quede constancia de nuestro paisaje; quizás sea el último año que veamos las palmeras repartidas por tantos rincones de nuestra geografía.
La plaga del picudo rojo se extiende como mancha de aceite y en cualquier sitio se observan los muñones de las palmeras, es tal el desastre que no puedo hacerme a la idea de que nuestros paseos y plazas se queden sin ellas. Otra gloria para apuntar al infausto alcalde de Almuñécar.

"La plaga apareció por vez primera en Europa en 1994, en España, en Almuñécar." nota de Wikipedia.

Hoy traigo una vista de la céntrica plaza de las Monjas en Huelva.
Como un lamento impotente se levantan al cielo los muñones de las centenarias palmeras canarias que adornaban la plaza. Solo me queda unir mi grito al suyo y rogar que se haga todo el esfuerzo posible por evitar el desastre que se avecina. La plaga está ya en toda España pero en algunos lugares la lucha sin cuartel contra el picudo esta manteniendo algunas palmeras vivas.

01 febrero 2011

Egipto


Saludo a la revolución egipcia.

Desde un rincón perdido en Andalucia quiero saludar la revolución en el mundo árabe, por fin la sociedad civil se hace escuchar, se organiza y lucha por sus derechos.
Ya no va a ser todo igual, se hará muy difícil que occidente apoye a gobernantes corruptos para poder controlarlos a su antojo. Se luchará por un reparto más equitativo de la riqueza. evitando que unos pocos tengan tanto y muchos tan poco.
Ese es mi deseo, que el pueblo pueda tener las necesidades básicas resueltas: el acceso al pan, a la cultura y a la libertad.

Fotografía: Salares. Málaga, Miguel Bueno
Texto: Miguel Bueno

27 enero 2011

Alpujarra.



Quién les iba a decir que las vitro-cerámicas las iban a dejar en su no ser, tan calladas en el silencio del mediodía, que ni las migas de harina las llegan a despertar.
Conocieron otros tiempos, conocí otros inviernos en que el puchero sobre las trébedes dejaba salir al cielo el humo purificador, y podíamos conocer lo que se guisaba por el rastro de olor que escapaba a través de los huecos de la chimenea.
Incluso se detectaba el falso humo del día en que no había nada que echar al puchero, pero se encendía la lumbre para hacer ver a la vecindad que se comería caliente, claro que no se engañaba a nadie, el simple olor a leña demostraba el ayuno, no cuaresmal, del vecino.

Antequera



Entre el placer y los sueños, eran salvajes y dulces los días. Días enteros para nosotros. Solos en aquella casa grande, adosada a la escuela, sin vecinos; tan silenciosa en los días de domingo, que nadie molestaba nuestra tranquilidad y lentamente veíamos pasar el día y llegar la tarde tan callada.
Entre el fuego y el agua, no hacíamos planes. Dejábamos transcurrir las horas y nos traía de nuevo la noche otros sueños, otros placeres.

Texto: "Entre el fuego y el agua". Aires de sierra y mar. Miguel Bueno. Sevilla, 2009
Fotografía: Antequera, 2011. Miguel Bueno

26 enero 2011

Castillo de La Calahorra





En el altiplano del Zenete, del árabe sened “ cuesta del monte”, los moriscos levantaron un castillo por fuera y palacio por dentro, para su señor, por derecho de conquista, don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, hijo bastardo que fuera del cardenal Mendoza.
La construcción dirigida por el genovés Michele Carlone se realizó en 12 años, del 1500 al 15013, siendo el primer castillo-palacio renacentista al estilo italiano que se levantó en España y donde se utilizaron, sin escatimar gastos, los mármoles de Carrara que entraron por el puerto de Almería, en vez de usar los mármoles del vecino Macael, como se vino haciendo, sin ir más lejos, para levantar la maravilla del patio de los Leones en la Alhambra por el prudente Mohamed V.

Aclaremos que el altiplano del Zenete no se localiza en la estepa nepalí, ni la deslumbrante cordillera blanca es del Himalaya, estamos en la dura estepa granadina, al pie del Mulhacen de sierra Nevada, muy cerca de Guadix, en la villa de La Calahorra.

24 enero 2011

Bosque de piedra. Alhambra



"En el trayecto hacia el patio de los Leones, queríamos entrar por todos los rincones de puertas y pasillos cerrados y veíamos desde uno de ellos los tragaluces de la zona de baños como estrellas en el cielo. Nos habían contado que arriba, en la sala de los baños, se colocaban los músicos ciegos para animar a las bañistas sin verlas. ¡Qué pena!
Los leones nos parecían feos, como sin acabar, pero el bosquete de columnas tan blancas y tan finas nos permitía jugar a entrar y salir rodeándolas una y otra vez para acceder a las salas. A mí me gustaba la sala del Trono, desde sus ventanales miraba a los cipreses del Albaicín y las antiguas murallas de la ciudad".

Texto: Aires de sierra y mar. Miguel Bueno. Sevilla, 2009
Fotografía: Miguel Bueno. 2011