25 octubre 2019

Augas Santas. Las Catedrales

Augas Santas. Minas romanas de oro. As Catedrais. Las Catedrales. Ribadeo. Galicia.


Aunque 450 millones de años dan para mucho, intentaremos dar unas breves pinceladas de la historia geológica de las minas de oro de Las Catedrales.
Hace 444 millones de años, las tierras de Ribadeo se localizaban en el hemisferio Sur, en el gran continente de Gondwana . 
Durante este periodo Ordovícico de la era Paleozoica, la zona soportó una gran glaciación y en los lagos, los aportes fluvio-glaciares depositaban las “varvas” en capas gruesas de arenas en verano y finas capas de arcilla en invierno, ya con las aguas congeladas y sin aportes de terrígenos al lago. (Bueno, M. 2017 )
Durante la orogenia Hercínica, el metamorfismo de baja intensidad, transforma las arenas en cuarcitas y las arcillas en pizarras (filitas) y los fluidos hidrotermales rellenan filones y lacolitos (lentejones o boudinage) con cuarzo, que llevan asociados arsenopiritas enriquecidas en oro.
En otros casos los diques son de diabasas que aunque de color oscuro aparecen blancas por la costra superficial de sal .
Gondwana se reúne con otras tierras para formar una gran Pangea, que posteriormente se desmembrará de nuevo y nuestro primitivo Ribadeo se traslada al hemisferio norte.
En el Mezozoico (era secundaria 251-65 millones de años), toda la actual Galicia queda arrasada por la erosión, apareciendo el zócalo granítico, menos en algunos lugares, como nuestro Ribadeo, donde se conservan las cuarcitas y pizarras ordovícicas.
En el Cenozoico, era terciaria, la tectónica alpina vuelve a levantar la zona con altitudes sobre los 1.000 m., sierra de Mondigo (569 m. ) y una rasa elevada 30-40 m. , con las últimas pulsaciones alpinas, al pie de los escarpes tectónicos de la sierra. 
Al pie de la rasa, se formará un acantilado antes de que el mar se retire unos 100 m. en vertical, coincidiendo  ya en el pleistoceno, con nuevas glaciaciones, la última hace 10,000 años.
Hace unos 2.000 años aparecen los romanos por la zona, que vienen realizando una detallada prospección geológica para localizar los yacimientos primarios de oro en todo el noroeste  peninsular y encuentran el paleoacantilado retirado del mar, por lo que no les entorpece su trabajo. Cómo queda demostrado por la presencia de un horno cerámico en la misma playa de Esteiro, junto a Augas Santas, que solo ha sido erosionado por el mar en nuestros días.
Los “placeres” (yacimientos secundarios) tienen una ley de 10- 60 mg/m3, Médulas de León según López ( 2005 ) y los yacimientos primarios de arsenopiritas explotados en la actualidad pueden alcanzar entre 2 - 70 gr/ Tm.
Nuestro yacimiento de las Playas de las Catedrales se explotarían por el sistema de “arrugiae”, desmantelar las rocas por la fuerza hidráulica, recogida en grandes depósitos, rellenados mediante canales de captación, cuya agua,  se dejara caer sobre el yacimiento previamente preparado ( Sánchez-Palencia, 2010 )
También usaron galerías de prospección, ( Sánchez- Palencia, 2010 ) como tendremos ocasión de ver en el material fotográfico anejo. 
El material arrastrado se encauza, se desecha el estéril y la mena se prepara para ser triturada y posteriormente, por decantación o usando mercurio, separar el oro que tiene gran densidad 19,3 g/cm3.
La mano de obra era muy económica, no eran esclavos que habría que mantener. Las grandes empresas estatales usaban a los vecinos de la zona, obligados a tributar con su trabajo y buscarse ellos mismos el sustento.
Aunque es cierto que  muchas “furnas” o “covas mariñas” (grutas) se han originado por erosión marina, siguiendo las zonas de mayor debilidad fracturadas tectónicamente, el gran paisaje de Las Catedrales es de origen humano.
Los romanos seguían los filones  y lacolitos  de cuarzo con arsenopiritas para su explotación.
Existen galerías, paralelas a la línea de costa, protegidas de la acción del mar por murallones intercalados, y a un nivel superior al alcanzado por la marea alta, que no tienen otra explicación que no sea la de restos de las explotaciones romanas.
En la misma zona se han localizado restos arqueológicos romanos, e incluso los canales para llevar el agua a las explotaciones.
Por todo lo cual deducimos que la gran espectacularidad de As Catedrais es “obra de romanos”.




Galería minera romana. Elevada por encima del nivel de las mareas.


Arcos en As Catedrais, Augas Santas o playa de Las Catedrales. 
Los arcos son tan simétricos, tan cercanos entre sí y tan adosados a la pared del acantilado que según nuestro parecer  no hay espacio suficiente para que el frente del oleaje se divida a derecha e izquierda y socave el acantilado desde los laterales para formar los arcos.
Para nosotros es otra evidencia de la acción de los romanos explotando el oro de los cuarzos con arsenopiritas.



Canal romano, en parte excavado en la propia roca y en otras, rellenado de derrubios  bajo el actual suelo. Acaba en el mismo borde del acantilado de Augas Santas ( playa de Las Catedrales ) para explotación de las minas de oro romana.



Canales para conducir el agua desde el arroyo de Esteiro a los acantilados en explotación  
Se observa claramente en la fotografía de Humberto P. Pool como la hierba crece más verde sobre las canalizaciones.



Varvas lacustres de origen fluvio-glaciar. Originadas en la glaciación  del Ordovícico, 444 millones de años, cuando As Catedrais se localizaban en el hemisferio Sur.



Galería de explotación minera paralela a la linea de costa, tallada en las cuarcitas y protegida de la acción directa del oleaje.



Boudinage (lentejón) o pequeño lacolito de cuarzo, que lleva muchas veces asociado arsenopiritas enriquecidas en oro de las pizarras y cuarcitas Ordovícicas.



Intrincada red de galerias de explotación minera, posteriormente retocadas por la acción del mar.



Dique de diabasa o doleríta, entre las cuarcitas. La diabasa es roca filoniana básica, correspondiente a los basaltos en las volcánicas. La costra blanquecina que la cubre se debe a las sales, la roca es verde oscura. 


Yacimiento de horno cerámico Romano en la playa de Esteiro, contigua a la de Augas Santas, erosionado por las mareas. 2015. Indica que el horno en la misma playa estaba fuera del alcance del mar en época romana y hasta la actualidad no ha sido erosionado. Foto : Mariña Patrimonio.

Anexo:
Recopilación de las minas de oro en la comarca de A  Mariña ( Lugo ) cercanas a As Catedrais y restos romanos en la vecina playa de Esteiro.

1835 .- Guillermo Schulz en su Descripción Geognóstica del Reino de Galicia, en su página 33 escribe:
“La mayor parte de los referidos depósitos de conglomerado diluvial de Galicia se hallan removidos y saqueados al parecer por haber sido auríferos:
Inmensos pedregales de esta especie se hallan al Sur y SE de la ría de Foz, donde la faja saqueada puede estimarse en 2.500 varas de largo, 200 de ancho y 5 a 8 de profundidad....
Se debe suponer que estos conglomerados hayan sido los terrenos que dieran gran parte del oro que según los historiadores, sacaron los Romanos de España”.

2013 .- Se redescubre la mina de oro Romana de A Espiñeira ( Foz ) - As Covas ( Barreiros ) en la desembocadura del rio Masma, con una extensión de más de 100 hectáreas.  ( Mariña Patrimonio)

2014 .- Se publica el descubrimiento de la mina de oro romana en  el monte de Coira ( Celeiro de Mariñaos ) en Barreiros, a 10 km. de Augas Santas. En las cuarcitas Ordovícicas con arsenopiritas . (Mariña Patrimonio)

2015.-  Se ponen de manifiesto las galerías romanas del castro de O Carreiro en Foz. ( Mariña Patrimonio) 

2016 .- Se excava y estudia el horno Romano de la playa de Esteiro junto a Augas Santas que estaba siendo destruido por la acción de los elementos y la incuria de tantos.

Miguel Bueno
Pacanda, Asturias. Octubre 2019

Agradecimiento:
A Miguel Vizoso por todas las comunicaciones verbales que nos ha realizado y la gran labor de guía desinteresado, recorriendo los yacimientos auríferos romanos en la comarca de A Mariña, Lugo.

Bibliografía:

En blogs:

BUENO JIMÉNEZ, M. (2017) As Catedrais . Minas de oro romanas.

Mariña Patrimonio :
O xacemento de O Carreiro Marzán ( Foz ) é un castro ( 2012 ) 

O castro de San Acisclo e unha galería de mina romana: novos xacementos arqueolóxicos do concello de Foz. (2013)
Novo xacemento arqueolóxico na costa Luguesa ( 2013 )Ver publicación

As minas romanas de ouro da desembocadura do Masma, incluidas no inventario do xacementos arqueolóxicos( 2014 )
A Mámoa do Chivadoiro e unha mina de ouro romana: Novos xacementos arqueolóxicos no concello de Barreiros. (2014)
Oito colectivos culturarais moverse para salvar o xacemento arqueolóxico de praia das Catedrais (2015)

A Xunta, finalmente, escava o xacemento arqueolóxico das Catedrais onde negaba a existencia de restos de cerámica. (2016)
Villa Valdés, Ángel (2014). La minería del oro y sus antecedentes prehistóricos. Museo Arqueológico de Asturias .

Artículos y publicaciones:

BLAS CORTINA, M.A. (2007): “Minería prehistórica del cobre en el reborde septentrional de los picos de Europa: las olvidadas labores de El Milagro (Onís, Asturias)”, en Veleia, 24-25. Vitoria, 723-753. Descargar Artículo

BLAS CORTINA, M.A. (2007): "Los calderos de Lois (León) y Cabárceno (Cantabria) y su paradero subterráneo: ¿azar u oblación a la tierra?", en El hallazgo leonés de Valdevimbre y los depósitos del Bronce Final Atlántico en la Península Ibérica. Museo de León, Estudios y catálogos 17. León, 238-257.Descargar Artículo

BLAS CORTINA, M.A. (2009): "Utillaje faunístico inédito de las labores de cobre prehistóricas de La Profunda (León) y su datación C14 (AMS)", en Zephyrus LXIV. Salamanca, 5-18.Descargar Artículo

BLAS CORTINA, M.A. (2010): “La minería subterránea del cobre en Asturias: un capítulo esencial en la prehistoria reciente del norte de España”, en J.A. Fernández Tresguerres (Ed.): Oro y CobreDe la piedra al metal. RIDEA. Oviedo, 43.

BLAS CORTINA, M. A. (2014) El laboreo del cobre en la sierra del Aramo ( Asturias ) como referente cardinal de la minería prehistórica en la región cantábrica. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología. Universidad de Granada.45-84. 

DELIBES DE CASTRO, G. (2010): “Los inicios de la metalurgia en el Viejo Mundo. Una aproximación al tema”, en J.A. Fernández Tresguerres (Ed.): Oro y CobreDe la piedra al metal. RIDEA. Oviedo, 11-42.

DOMERGUE, C (1990) Les mines de la Peninsule Ibérique dans l’ Antiquite romaine. Collection de l’ Ecole francaise de Roma.

GÓMEZ BARREIRO, J (2012). Guía Geológica del Manto de Mondoñedo. Universidad de Salamanca 21 pp. 

MARTÍN ESCORZA, C. ( 2006 ) El oro en las Médulas: su Geología y Arqueología. Sociedad de Amigos del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Madrid

OREJAS SACO DEL VALLE , A. y SANCHEZ - PALENCIA, F. J. ( 2014 ) . Los paisajes mineros de Hispania y la investigación en Arqueominería. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 319- 344 

SANCHEZ - PALENCIA, F. J. y SUÁREZ, V. (1985). La minería antigua del oro en Asturias. Mases Ediciones. Vitoria 221-241.

SÁNCHEZ- PALENCIA F. J. ; Beltrán Ortega A. ; Romero Perona A. ; Alonso Burgos F. y Currás Refojos B. X.(2010). La zona minera de Pino del Oro ( Zamora). Junta de Castilla y León. 

SÁNCHEZ- PALENCIA, F.J ; OREJAS, A. ; SASTRE, I. y PÉREZ, L. C. ( 2006 ) . Las zonas mineras romanas del noroeste peninsular. Infraestructura y organización del territorio. 
Nuevos Elementos de Ingeniería Romana. Astorga.

SCHULZ, G. ( 1835 ). Descripción Geognóstica del Reino de Galicia. Madrid




24 septiembre 2019

Aguacate de Porrúa. Árbol singular.




D. Diego Ruiz De la Peña, licenciado en Historia y técnico en el Museo etnográfico del Llacín ; D. Enrique Bueno Cobos , arquitecto y D. Miguel Bueno Jiménez, catedrático de Ciencias Naturales

EXPONEN

Que el aguacate ( Persea americana Mill., 1768 ) sito en el museo, fue plantado en 1906 por D. Ángel Sordo Pandal y en la actualidad presenta las siguientes características:
 Circunferencia del tronco , medida a 1,30 m. del suelo, 8,10 m. lo que equivale a un diámetro de 2,60 m.
Altura 20, 10 m.
Presenta 15 ramas que naciendo de la base del tronco forman una copa de más de 30 m. de diámetro
Ser la planta subtropical más septentrional de Europa , en el límite de su cultivo por las bajas temperaturas que soporta en invierno .
Ser uno de los símbolos de los lazos de Llanes con America, en este caso un símbolo indiano mexicano .
Su edad, tamaño, localización y fama hacen al aguacate de Porrúa un árbol singular para todos.

Por lo que:

SOLICITAN

Sea declarado ÁRBOL SINGULAR del concejo de Llanes.

Ilm. Sr. Alcalde del Concejo de Llanes.

Piedra











Parque natural de Ponga ll


Valle glaciar de Ventaniella y restos de morrenas.




Sobrefoz entre la niebla de la mañana.


Ermita de Ventaniella y valle glaciar.



Valle glaciar de Ventaniella




Valle glaciar de Ventaniella y morrena frontal

15 septiembre 2019

Otoño en Pacanda 2019




Otoño en Pacanda

De las hojas caídas al pie de los cerezos.
Del columpio de Áyobe vacío.
Del cielo entreverado de nubes.
De los acebos rojos como labios en flor.
De la montaña cubierta de niebla.
De las rosas marchitas y la acacia sin flor.
Del prado en silencio.
De los arrendajos perdidos.
Del petirrojo atrevido saltarín.
De la bella jacaranda.
Del ir y venir de los gorriones.
De las últimas flores de las hortensias.
De mi amor tranquilo.

Piedra

Pacanda, septiembre 2019

19 julio 2019

Orbaya en Pacanda

Vibran los azules y los verdes.
Orbaya tan suave que apenas se divisa.
Las tejas dejan sus gotas sobre las hortensias. Van cayendo al ritmo de la música de los yoqueros, que repican desde el fondo del valle.
Vibran azules y verdes.
Vibran  las hortensias, mientras el orbayo cubre de perlas blancas las briznas de hierba.
Mañanas de Pacanda.
La lavandera, con su grácil baile de cola, se acerca previsora al comedero,  libre ahora de gorriones.
El pizpireta petirrojo sigue sus pasos a saltos cortos, hasta llegar al pan tierno, no le gustan las cortezas.
Esta mañana madrugó el arrendajo, con sus llamativos azules y blancos en su fondo pardo, vino a desayunar en Pacanda.
Hoy las rosas están tristes, ellas prefieren el sol, al orbayo, pero destacan su silueta amarilla, rosa y roja sobre el verde del prado, al pie del verde oscuro de las encinas.
El rebaño de casinas toma la mañana con calma, saben que tienen el pasto asegurado y no lo prefieren tan mojado. Se tumban a rumiar lo ya comido.
El maíz parece que lo estiran, agradecen este agua fina y crece deprisa al resguardo del jabalí.
Los gorriones vuelan rápido, como si en ello le fuese la vida, descansan un momento en la maraña del acebo, y salen raudos hasta la altura de la jacaranda, para divisar el prado desde lo alto. Lo miran todos los días, pero les ocurrirá lo mismo que a nosotros. No se cansan de mirar cómo van cambiando, día a día, las flores de Pacanda.

Piedra

02 julio 2019

Obispos en pena. 

Desde que nos invadieron las placas de inducción, quedaron inmóviles esperando el santo advenimiento.
Ya no repican las campañas. Ni tocan a difuntos. 
Desde que las chimeneas quedaron en su ser, quedó el tiempo en pasado y ya no es lo que era.
Ni los obispos usan báculo, ni las chimeneas humean. 
Para oír un repicar de campana hay que estar  oído avizor en plaza Nueva, al pie de la torre La Vela y esperar el cambio de riego en la Vega de Granada. 
El día 2 de febrero con la Candelaria empieza el turno, para sembrar los ajos en los pagos de la huerta de San Vicente y Tamarit. 
Ya pasaron los fríos del invierno y terminando la primavera, se podrán hacer las sopas de ajo con una rodaja de pan frito a los viejos desdentados y de esa forma, festejar que llega un nuevo verano para poder bañarse en la acequia  Grande,  aquella que trae el agua fresca de sierra Nevada, Genil abajo.

A mi me gustaba jugar en la acequia Grande. 
En invierno hacia galerías con varias chimeneas en su talud de arcilla. Quemaba las secas hojas de los plátanos de sombra y esperaba que el humo saliese por ellas, para hacer señales de indios a los curas que vigilaban el recreo en aquel patio de los Escolapios. 
Con el buen tiempo, ya en primavera, hacia canales para desviar el agua y me entretenía con los pececillos que entraban en ellos. 
Ya no está la huerta donde iba a coger caquis antes que los curas se comieran la cosecha. 
Ni la acequia Grande rodea el patio de recreo. 
Ya no suena la campana de la Torre de la Vela, ni los curas usan sotana, ni los obispos sombreros de ala plana. 
Ya no paso mis tardes mirando a las bandadas de estorninos bajar de la sierra para dormir en la Vega. Ni me tumbo en el suelo para soplar las hojas húmedas en el talud de la acequia Grande de Granada.
Ahora miro por la ventana de Pacanda y veo muy cerca los años de mi niñez junto a la acequia Grande. 
Me parece mentira que haya pasado el tiempo tan rápido y yo sea el mismo de aquel niño de babero caqui, interno en un colegio de curas, tan lejos de casa, allá en Nerja.

Piedra 

20 junio 2019

Niembro. Llanes. Asturias.

Soñaba otras singladuras, sin pensar que su tiempo ya no tenía tiempo ni sus días horas.
Parece que fue ayer cuando salía a la costera de la xarda y volvía a la caída del sol a la rada de Niembro.
Fueron aquellos días felices. Los niños esperaban  jugando al pie de las encinas. María cuidaba los aparejos, preparaba la salmuera y era una delicia volver a casa.
La mar siempre generosa, daba para criar la familia sin ningún apuro.
Las xardas tenían venta asegurada en la rula de Llanes, bien para fresco o para salar en conserva.
Los días transcurrían sin un sí ni un no. Cuando terminaba la costera de la xarda, comenzaba la temporada del bonito.
Siempre era un sin parar, al ritmo de las mareas y los soles. Con la calma  que da el pensar que después de un día, viene otro y después de la primavera llega el verano.
Hoy es distinto, solo quedan los sueños. Los hijos ya volaron del nido y la barca quedó varada a la orilla de la mar.

Piedra



10 junio 2019



Don Pero y Doña Martina

Don Pero Martín de la Oca no murió tranquilo.
No sabemos muy bien si fue un mal traspiés  o la ayuda de alguna mano enemiga, lo que le hizo bajar la escalera en un cerrar y abrir de ojos, para ir a desnoclarse  en el primer escalón a la izquierda del salón.
Al igual que no murió tranquilo, su paso por este valle de lágrimas, tampoco fue jauja. Tuvo la mala suerte de desposarse en terceras nupcias con Doña Martina de las Eras, que lo trajo por la calle de la amargura.
A Doña Martina le gustaba hacerlo frente al alféizar de la ventana . Y a Don Pero, que era muy cortito, le daba cosa dar tres cuartos al pregonero.
Los viernes, a plena luz de la tarde, gustaba Doña Martina pedir los favores de su amado Don Pero, aunque este estuviese aún ocupado en sus deberes de señor de horca y cuchillo.
La urgencia era tan pronta, que Don Pero tenía que dejar con la palabra en la boca al contramaestre de plaza, para acudir raudo a la torre del homenaje, donde Doña Martina requería sus servicios.
Aquella tarde subía los escalones con sumo cuidado, los borceguíes no le cerraban bien o más bien la gota le había dejado los pies inflamados. El caso fue que sin saber cómo, se encontró rodando escalera abajo y fue a parar contra el último escalón o el primero según se comienza a contar.
Los funerales fueron con la pompa que requería la ocasión y a los tres días de terminar, con los restos de Don Pero ya en el camposanto, vinieron a darse cuenta de que en la torre almenara apareció el vivo retrato del difunto.
Y desde la fecha del óbito, en el año de gracia del 1282, a la actualidad, ha quedado su impronta al pie de la torre, para aviso de navegantes.
Piedra