13 octubre 2009

Pacanda. Inicios de otoño






La última flor del verano aparece herida en el esplendor de sus pétalos blancos, conoce lo efímero de la belleza, sabe que su lucha contra el destino es vana, pero mientras tanto muestra orgullosa su beldad y se deja acariciar por la luz suave, delicada, del sol otoñal.

La parra virgen se defiende con toda su fuerza de los primeros fríos de la mañana, y antes de dar sus hojas al viento las viste de rojo intenso, perdiendo su virginidad. Quiere mostrar que su ofrenda no es gratuita, es su forma de pedir al sol que sea capaz de renovar su fortaleza para que pronto pueda levantar sin esfuerzo la niebla de la aurora.

5 comentarios:

María José dijo...

Muy bonito. El otoño te sienta bién.
Un abrazo
Rafa

Sara dijo...

Guauuuuuuuuuu! que colorido otoñal, que esplendor, es precioso el otoño.
El puente de los santos visitaré Pacanda, pues nos iremos a mi LLanes adorado y muy muy añorado en estos momentos.
A ver si estás por allí.
Mientras tanto te dejo abrazotes

Anónimo dijo...

Rafa, ya se que es dificil pero podríais hacer una escapada otoñal, el otoño en Asturias es una maravilla.
Expresioones
Piedra

Miguel Bueno dijo...

Sara, estoy en capilla para colocarme una prótesis de cadera, si no me llaman, estaremos a primeros de noviembre en Pacanda.
Mucha suerte y hasta la vista.
Expresiones
Piedra

ALEX dijo...

Buenas fotos...me encanta el colorido...un abrazo