02 noviembre 2009

Luz de Pacanda




Esta luz de Pacanda
con el cielo entreverado
de pequeñas nubes.
Este sol de noviembre
que acaricia suave
el regalo de mis días.
¡Qué dicha
el otoño de la vida!
tan alejado del tiempo
en que curas sin alma
amenazaban
con el “fuego eterno”
a inocentes criaturas.
Hoy vi la mar
estaba en calma.

Fotografía: Sierra del Cuera, Llanes

3 comentarios:

Rafael dijo...

Pos no te quea na toavia....

Anónimo dijo...

Ya estamos en capilla, volvemos a Sevilla. A ver si nos vemos junto al Guadalquivir.
Expresiones
Piedra

Cris dijo...

Me gustó mucho, dulce otoño de la vida que te hace encontrar el mar en calma, lindo!
Saludos desde Buenos Aires