23 junio 2013

Florentino y Fermina.




Florentino Ariza limpió los puños de su camisa con migas de pan blanco. Quería que Fermina oliese el pan recién horneado, en el zaguán de su casa, a la caída de la tarde.
Después de limpiar los puños, Florentino quedó como triste. Recordó aquella tarde cuando la vio por primera vez. Salía del colegio con su trenza rubia a media espalda, pizpireta, cogida del brazo de las amigas y casi sin tocar el suelo llenaba toda la calle.
Fue un solo golpe de vista. Quedó prendado. Fermina lo sintió, levantó la cabeza y la trenza quedó al aire. Florentino tuvo que apoyarse en la pared, las piernas no le respondían, el corazón desbocado, latía tan acelerado que por un momento perdió la vista. Cuando la recuperó el encanto había desaparecido. Una esquina mal avenida se interpuso en su camino y solo le quedó el perfume a jazmín.
Hacía ya tres otoños que todos los días escribía carta a Fermina y por fin hoy, tuvo la respuesta soñada. Le esperaría en el zaguán de su casa con su ama, antes de que se pusiese el sol, para ver bien, sin tener que acercarse demasiado.
No lo podía creer, tanto tiempo esperando la respuesta, y hoy que la tenía, le inundó la tristeza. Como si se hubiera roto un encanto, y encanto era, ir a la cama todas las noches, soñando antes de dormir, que Fermina le estaba esperando a la puerta de su casa.

El Magdalena semejaba un río de plata, y los dos enamorados miraban más allá del horizonte. Buscaban un rincón en  la selva donde comenzar la nueva ventura.



19 junio 2013

Monasterios de Valvanera, Suso y Yuso. La Rioja.
















 


Esta primavera el Circulo Cultural Valdediós, nos llevó de excursión  a La Rioja, hasta el monasterio de Valvanera en lo más intricado de la sierra de la Demanda, entre bosques de encinas y pinos silvestres, donde  se venera la patrona de La Rioja.
Tomando como base Valvanera, visitamos los monasterios de Yuso y de Suso, levantados en honor de San Millán, antecesor de Santiago, del que se diferencia por su espada flamígera. Las cabezas de cristianos a los pies del caballo se parecen como un calco a las de moros a los pies del de Santiago, casi idénticas a las que acabo de ver en Cuzco (Perú). En este caso  son los indios andinos los que aparecen a los pies del caballo.

El monasterio de Suso, de una sencillez cenobial, se encuentra rodeando los abrigos rocosos que sirvieron de refugio al propio San Millán hasta su muerte en el año 574.  Llaman poderosamente la atención sus preciosos arcos de herradura, como si estuviésemos ante una obra califal. Tenemos  que destacar que el arco de herradura es de origen imperial romano, siglo ll y lll y utilizado en los monumentos visigodos, como la iglesia de San Juan de Baños en Palencia del año 661. Aunque la gran difusión del arco de herradura a partir del siglo Vlll , en occidente, se deba a la cultura árabe, en nuestro caso podemos decir que son visigodos antes que mozárabes.
En este monasterio se escribieron los códices Emilianenses, destacando el famoso nº 60 con sus glosas en romance y euskera de finales del siglo X o principios del XI, los testimonios escritos más antiguos para ambos idiomas.
Quién sabe si los tilos a su puerta, también calmasen a ermitaños y monjes de la rigidez de su regla.

El monasterio de Yuso, (abajo), en la calle Prestiño de San Millán de la Cogolla , se construye entre 1053 y 1067, por orden del rey García de Nájera, para ampliar el de Suso (o de arriba). El primitivo monasterio románico es demolido en su totalidad y se reconstruye en los siglos XVl  de estilo herreriano. Del XVll,  con el barroco, destaca su fachada, y del XVlll, es el trascoro en estilo rococó francés.
De lejos, asombra su grandeza herreriana, de cerca, su fachada barroca con el gran relieve de San Millán a caballo, y de su interior, vamos a dejar a los interesados que se ilustren en internet con la numerosa información que existe al respecto. No viene al caso, en lo que quiere ser una reseña fotográfica, cansar al lector con más detalles.

PIEDRA




15 junio 2013

Joguera de Piedra. Llanes. 2013


En una tarde espléndida de primavera, con olor a verano, se volvió a realizar el rito de fertilizar la tierra con el falo más grande del bosque.
Se plantó la joguera gracias al esfuerzo de los hombres del pueblo y el corretear de los chiquillos por el prado, mientras las muyeres cantaban loas a San Antonio, al ritmo de gaita y tamboril.
Los que ya tenemos una edad provecta, nos dedicamos a mirar, cómo poco a poco ascienden las banderas a lo más alto del cielo, hermanadas Asturias con España. Siempre presta ver como trabajan los otros.
Una vez la joguera enhiesta, nos reunimos delante de la escuela para dar cuenta de empanadas, tortillas y bollos preñaos regados con la sidrina que escanciaban los mozos. San Antonio se portó bien y sobraron manjares.

Piedra












10 junio 2013

Al árbol solitario. Camino de Santiago, Palencia.



El árbol solo, sin más compañía que soles y vientos, resistió las nieves del invierno y con las aguas de primavera, surgió de nuevo en el alto páramo castellano.
Ya da sombra a los romeros de Santiago, pero vendrán duros días de estío, días de polvo, sudor y cantimplora, cuando el otear del árbol en el horizonte de velas al caminante, que suspira con descansar bajo sus ramas. Tomar resuello, sacar un trozo de queso, comprobar que sabe a cielo y soñar despierto con llegar a la próxima colina. Allí donde otro árbol le acerque un poco más a su meta, que parece crecer con el ondular de las sementeras, como si el sendero se alargase al ritmo de los vientos y Santiago estuviese al fin de las tierras.

Piedra

















06 junio 2013

Personajes andinos. Perú.


Con el máximo respeto, el mismo que tenían ellos y ellas para con nosotros, he querido subir una pequeña galería de personajes andinos peruanos. Todos me permitieron robar su imagen mientras trabajaban.

En Chinchero, a la vez que esperaban a los clientes en el mercadillo semanal, no dejaban de tejer sus labores, tan primorosas, que bien pudieran llegar a ser piezas de museo.

En la isla de Taquile, en medio del lago Titicaca,  las mujeres hilaban la lana y los hombres tejían, mientras te atendían  o charlaban contigo. El importe de la venta de su artesanía (declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad  por la UNESCO) se reparte entre toda la comunidad. Una sociedad perfectamente socialista desde que en 1970 la isla fue cedida a sus habitantes.

En las islas flotantes de totora, en las aguas del lago Titicaca, sus habitantes viven por y para el turismo. Mantienen sus vestimentas y nos muestran la que fue su forma de vida con todo tipo de detalles. Probé la totora, una especie de junco gigante, con un sabor muy semejante a los juncos que chupábamos de niño. También tienen una organización propia, que distribuye los barcos de los visitantes entre las distintas islas, para que todas aprovechen los beneficios del turismo. No hay ningún tipo de engaño, ellos muestran lo que tienen y el turista informado puede reconocer lo que ha sido una adaptación del hombre a un medio tan hostil, como vivir sobre las aguas a cerca de 4.000 m. de altitud.

En la Raya a 4321m. a mitad de camino entre Cusco y Puno, los habitantes de la zona, montan un pequeño mercadillo para recibir a  los turistas del tren Andean Explorer que, dos días a la semana, para 10 minutos en la misma Raya. Para tal ocasión,  visten sus mejores galas y te ofrecen los tejidos de alpaca de los rebaños que pastan en la zona, a cambio de dejar que su imagen corra por esos mundos de Dios.


Piedra