24 abril 2016

Luarca, Asturias.


Cómo describir en unas líneas la historia, la belleza y el futuro de la villa, capital del concejo de Valdés.
Desde la rasa de Villar, salpicado de casas de indianos casi todas de finales del XIX o principios del siglo XX, donde hemos querido destacar “Villa Carmen” la casa familiar de nuestro admirado Severo Ochoa, que  a pesar de todas las vicisitudes de su vida, siempre volvía en verano a su casa de Luarca, ya desde Málaga en sus años de bachillerato, de Madrid en su carrera de medicina o desde Estados Unidos en su trabajo de gran investigador científico que le dio el premio Nobel.
Si nos permitís, queremos señalar que tuvimos la suerte de recibir una clase magistral sobre virus bacteriófagos, siendo ya premio Nobel y nos sorprendió la claridad y sencillez con que conseguía trasmitir los últimos descubrimientos científicos.

Como decíamos, desde la plataforma submarina, hoy elevada de Villar, se va descolgando el caserío blanco sobre el puerto que parece de juguete, pero tuvo un gran comercio con las colonias americanas , con todo tipo de mercancías de ultramar, sin menospreciar el comercio de esclavos, que llevó a llenar  de casonas  de indianos el pueblo.
Todo emigrante rico que volvía a su pueblo además de hacer obras para perpetuar su memoria : traída de agua, escuelas, asilos etc.  se construía una gran casa familiar para orgullo de todos.

Toda la mañana estuvimos recorriendo una pequeñísima parte de los jardines de la Fonte Baixa,  de 20 hectáreas, propiedad de José Rivera Larraya, socio fundador de Panrico, que hace 21 años se propuso crear un gran jardín, comprando una a una las fincas y trayendo especies arbóreas y arbustivas de medio mundo. No podemos señalar las más de 500 especies vegetales del jardín, si indicar que a principios de primavera las miles de camelias en flor, de colores y tamaños distintos lo hacen  único, aunque el jardín necesita varias visitas al año, para disfrutar de su belleza en otoño, en invierno o en verano.

Queremos señalar que en Luarca todas las techumbres son de pizarra, incluso de los hórreos. Sólo hemos encontrado uno con tejado de tejas y dos falos levantados al  cielo, pidiendo la fecundación de la tierra.














5 comentarios:

tecla dijo...

Qué belleza de imágenes, Piedra. Auténticas postales en vivo y en directo.
Benditos sean tus ojos que las miran de cerca.

tecla dijo...

Me he llevado parte de tus imágenes para enviárselas a un amigo del blog que colecciona ventanas.
El blog se llama: MIS QUERIDAS VENTANAS. No sé si las pondrá.
Un beso.

ñOCO Le bOLO dijo...


Como siempre, lo que ya es un reportaje fotográfico soberbio, ilustras tus imágenes con una cuidada documentación.
No sabía nada de Luarca, pese a haber estado allí muchas veces, y estar enamorado de su cementerio... de sus vistas quiero decir.
Cuando pase por allí, alguna vez, recordaré este post.

abrazos MyM

· LMA · & · CR ·

Miguel Bueno Jimenez dijo...

Soco, un honor que uses mis fotografías. Gracias por los piropos.
Expresiones.

Piedra

Miguel Bueno Jimenez dijo...

Ñoco, cuando te animes nos vamos a Luarca, pero en el FEVE, a patita como tu acostumbras, se hace ya largo el camino.

Gracias y un montón de expresiones.

Piedra