16 mayo 2009

Desde mi ventana



Hoy el prado está distinto, tiene una tranquilidad que parece nueva y no sabría explicar la causa.
Esta mañana, muy temprano, revoleteaban las gaviotas en la parte de prado recién cortado, pero ahora sólo se ve el verde de la yerba, el blanco de los manzanos en flor y al fondo, el oscuro de los perfiles de las encinas entre el verde claro de algunos fresnos.
Hecho de menos algo y ahora que pienso, faltan las ovejas que todos los días pacen frente a la ventana. ¿Donde andarán hoy? está ocupado el pastor en otras faenas y las trae más tarde, o fueron a visitar otros prados lejos de aquí.
Ahora veo las cinco cabras, que a todas horas están andando de aquí para allá, no paran de correr, tienen querencia por un montículo de tierra. Es de una tierra recién removida y aún no ha crecido la hierba sobre ella. !Qué razón tiene el que les puso el apelativo de locas! !Qué verdad es que la cabra tira al monte! Con la de yerba que tienen para pastar, les encanta pasar el rato subiendo y bajando del montículo. En realidad son cuatros cabritos y una cabra los que corretean entre los fresnos y no paran, tienen tanto verde a mano que no se preocupan por la comida. Qué distintas a las cabras de mi pueblo, allá en Andalucía, que no levantan la cabeza del suelo buscando una brizna.
Cuando pequeño teníamos una cabra en casa, que nos daba la leche diaria. Al pasar el cabrero con la piara por la calle, ella salía y se incorporaba a la manada. Estaba todo el día en el campo y a la tarde, al volver al pueblo, ella sola dejaba la piara al llegar frente a la puerta y entraba directa a la cuadra. No nos daba ninguna guerra, con ponerle un puñada de habas secas se conformaba.
También es cierto, que el viejo tira de los recuerdos, cuando en realidad, hoy tocaba sólo hablar de la vista desde la ventana. Dejaremos para otro día la historia de Liebre, que así se llamaba mi cabra.

Fotografía: Piedra (Llanes).

3 comentarios:

Miguel Bueno dijo...

He cambiado la fotografía y he perdido los comentarios. Perdonad.
Gracias a todos por dejaros ver. Expresiones

Rafael dijo...

PABERNOSMATAO

Anónimo dijo...

qué prado tan precioso, aunque he de reconocer que las ovejas no me gustan mucho, malo que lo diga una veterinaria lo sé; pero me caen mejor que las abejas, aunque la miel me encante y sabiendo que algunas están en peligro de extinción las quiera un poquito más....saliendo de mis divagaciones sin sentido ;) a ver si un dia voy a hacerlos una visita cuando esteis en el norte y me enseñas el prado y todos los bichejos ;)
un besillo tu sobri marina