28 noviembre 2010

San Antonio de Cabo Mar. Llanes





Esta tarde tenía que escribir de la soledad de San Antonio allá en su ermita. Las mozas de hoy en día no vienen a rogar por el principe de sus sueños; ya se valen por si solas para buscar compañero que no marido.
Llueve a lo lejos, la mar está en calma. San Antonio descansa, tampoco tiene prisa después de haber visto cómo sus elegidos fallaban y las recomendaciones que antaño hizo no sirvieron de nada.
Estoy por coger una vela y llegar hasta la ermita, por ver si San Antonio se acuerda de cuando los novios y novias eran, ahora hasta la palabra cambió de uso y, tendremos que buscar otra nueva.

5 comentarios:

Joan González dijo...

HOLA MIGUEL

SIN DUDAR...LLANES BIEN SE LO VALE

SALUT
JOAN

Cris dijo...

Paz en las fotos y en las palabras...
Besos

Mª Angeles y Jose dijo...

El pobre tiene que estar desolado...ahora nadie pide por tener noni@.

El lugar desprende mucha relajación.

Besos

Sara dijo...

Por San Antonio mi estimado Miguel, que el pobrecito tiene que estar anonadado de tanta boberia actual.
Mil gracias por tantas y tantas imagenes de mi paraiso especial, y por tus letras siempre cercanas.
abrazotedecisivo y otro para Mari de nuestra parte.
Feliz regreso, a esas tierras tambien hermosas del Sur.

Dylan dijo...

Que azul intenso!