02 junio 2009

Hórreo del Cuetu del Pozo



El falo recorta el perfil de la montaña, un canto a voces a la fertilidad de la tierra, que provee del maíz y la patata. Se mantiene erguido a pesar de los años transcurridos, ha conocido tiempos de penuria y otros de abundancia; ha visto muchas veces la sierra blanca, cubierta de nieves tardías que dejaban la patata negra, por las heladas. A cambio también vivió veranos en que el maíz granaba en toda la mazorca y daba para la casa, después de alimentar a los cerdos antes de su San Martín.

El hórreo, como día destacable, recuerda muy bien aquel en que don Blas de Posada, llegó a Piedra buscando provisiones para su partida. El 24 de Mayo habían tocado a rebato las campanas de Oviedo, levantando al pueblo contra el francés y el 30 del mismo mes del 1808, se presentó don Blas en Piedra.
El día había amanecido espléndido, más bien pareciese tiempo de verano que de primavera; cuando llegó la partida, el sol calentaba ya como en el estío.
Doña Olalla de Balmori estaba en casa y pudo poner en antecedentes a don Blas. Las provisiones del hórreo eran comunitarias, todo vecino del “barrio encima” tenía parte en ellas, así que no había más remedio que llamar a concejo. Rápidamente se tocó a campana y todos se reunieron en la escuela que hacía las veces de casa del pueblo.
Se acordó que don Blas se llevase el 20 por ciento de las provisiones de cada vecino y el 40 de los bienes privativos de don Venancio Villanueva propietario del hórreo, dejando aparte dos fanegas de patatas para la próxima sementera.
Los caballos serían entregados a cuenta de bonos del ayuntamiento de Llanes, reintegrables en trabajo comunitario en caso de necesidad; y el resto del ganado de pezuña sería retirado por don Blas según que las necesidades de la guerra lo fuesen requiriendo.
El acuerdo fue rubricado en una parte por don Venancio Villanueva, como mayor propietario y alcalde pedáneo y en la otra, por don Blas de Posada, siendo ejecutable esa misma tarde del 30 de Mayo del año de gracia de 1808.

Hoy el hórreo mantiene su carácter comunitario por gracia de sus actuales propietarios y sigue mirando a la sierra de Llabres con orgullo.

Fotografía: hórreo del Cuetu del Pozo, Piedra (Llanes).

10 comentarios:

Anónimo dijo...

¿De dónde sacas la información? Tal como lo cuentas, parece que estabas presente allí cuando se producían los hechos.
Eres un maestro de la narración.
Chiqui

Anónimo dijo...

Chiqui, es puro cuento. Según tu hermana cada día me haces engordar un poco.
Expresiones
Piedra

CABRE dijo...

Amigo Piedra, me rindo ante tu oleada de inspiración, aunque también es cierto que Asturias invita a ello. Pero eso no resta un ápice a tu magia para expresar lo que ven tus ojos.
Un abrazo

Miguel Bueno dijo...

Amigo Cabre, gracias por tus palabras. A ver si algún día podemos coincidir por Piedra.
Un abrazo

white dijo...

Gracias por enseñarnos cachitos de historia a través de estas tus maravillosas piedras. Besos

Rafael dijo...

Yo se que estabas allí, hecho un chavalín, eso sí, pero estabas. Lo de la Señora de Balmori, Doña Olalla, me ha encantado.
Expresiones Maestro

Anónimo dijo...

Rafalito, no sabes bien, !cómo estaba doña Olalla de Balmori! A ver si un día de estos te la presento. Expresiones
Piedra

Miguel Bueno dijo...

Querida white, todo un honor el que te pasees por estos rincones. Gracias por tus comentarios

Morán dijo...

Me encanta descubrir a un vecinu por estos lares. Desde la peña Llabres que da sombra a nuestros pueblos un saludo Miguel,

A perseguir historia y rincones.

Miguel Bueno dijo...

Jose Ramon, estaremos por San Antoniu en Piedra, a ver si coincidimos y nos tomamos un culin.
Un saludo
Miguel